
Desde hace un tiempo, la localidad de Algarinejo se vende en diferentes
puntos de la geografía andaluza con nuevo material promocional, el
primero de estas características que ve la luz. El patrimonio defensivo
de Al-Andalus, sus acogedores alojamientos rurales junto al paraje
natural son algunas de las propuestas para el viajero. A pesar de las
deficientes comunicaciones de las que se quejan sus vecinos e
instituciones, sus responsables municipales han puesto buena cara al mal
tiempo y han optado por hacer valer sus potencialidades turísticas:
restos arqueológicos, patrimonio monumental, parajes naturales y
gastronomía a base de piezas de caza macerada en hierbas aromáticas.
Rincones encantadores
Bajo el lema de Algarinejo, ¡Mucho que ver¡ , el municipio
promociona sus rincones más encantadores cercanos a la subbética
cordobesa. Entre ellos destaca la Iglesia de Santa María la Mayor,
templo de gran robustez que alberga en su interior interesantes retablos
neoclásicos.
Más al sur y en el núcleo de Fuentes de Cesna llama la atención el
fortín Pesquera. Construido en torno al siglo XIV, sus moradores lo
utilizaron para defenderse de los conquistadores. La ruta puede
continuar con la visita a los restos del castillo de Cesna. Además, el
Ayuntamiento viene trabajando junto a otras entidades en el parque
cultural de Sajna, un proyecto que pretende recuperar y aprovechar la
multitud de senderos existentes mediante su señalización y
acondicionamiento. El parque se extiende entre el poblado de Fuentes de
Cesna y la cola del pantano de Iznájar.