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¡¡¡Algarinejo en una Ruta de Flamenco!!!

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RUTA 2: "RUTA DE LA CREACIÓN: LAS HUELLAS DE CHACÓN"
  

   Recorrido : De Málaga a Granada
   Referencias : Creación de la malagueña y la granaína. Aflamencamiento de los estilos abandolaos
   Duración recomendada : 5 días

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Antecedentes. Las razones para emprender el camino

Cierto o no que en los feudos malagueños y granadinos el cante hubiera visto la luz desde tiempos inmemoriales, lo únicamente irrefutable es que fue don Antonio Chacón García, jerezano de la calle Sol, quien dio molde definitivo a los estilos más hondos de la zona. El maestro gestado en 1869 y enterrado en 1920 salió de la tierra que le parió desde bien pronto para buscar fortuna junto al guitarrista Javier Molina y un hermano de éste bailaor. Aquello ocurrió allá por 1884, por lo que no se puede fijar antes de esta fecha el nacimiento de la granaína tal y como hoy es conocida. También creó por entonces don Antonio sus particulares estilos de malagueña y cartagenera, actualmente interpretados a diestro y siniestro. Pero, ¿qué pudo encontrar el genio en los lugares que visitó para inpirarse de una forma tan productiva? Quizás un rápido paseo por los lares que él holló nos dé la clave de su éxito. Por eso hay que poner el punto de partida en Málaga, allá en los barrios cabales de El Perchel y La Trinidad, justo donde otro maestro, Juan Breva, forjó su leyenda.

La parada malagueña


Manuel Machado lanzó la sentencia -"Málaga cantaora"- que explica por qué la ciudad de las jábegas ha sido cuna jonda desde siempre, pero fue Serafín Estébanez Calderón el primero en hacer referencia al legado flamenco del lugar. Ocurrió en las "Escenas Andaluzas", donde rememoraba "Un baile en Triana" que pasará a la historia como la piedra roseta del arte cabal, ésa que descifra el origen de todo. Allí en aquella fiesta narrada en 1831 en la que estaban El Planeta y El Fillo, Estébanez cita los estilos por rondeña, jabera y malagueña como cantes de baile, por lo que es evidente la repercusión de la ciudad costera en la elaboración de un buen número de palos. No hay que olvidar que las buenas condiciones económicas de la segunda mitad del siglo XIX convirtieron a Málaga en un punto próspero alrededor del cual nacieron numerosos cafés cantantes. En El Sin Techo se dice incluso que Antonio Pérez de Guzman y el General Sánchez Mira le hicieron entrega a Tomás el Nitri de la primera Llave de Oro del Cante, aunque esto está aún por demostrar. No obstante, la visita a este legendario café se ha convertido en algo obligatorio para cualquier cazarrecompensas jondo que se precie. Pero el flamenco malagueño no habitó sólo en los cafés cantantes. También encontró sustento en el campo, con los cantes de pisa, de arar y de trilla, y en el mar, con el famoso cante de los marengos o jabegote. Un paseo por el barrio del Palo nos dará las claves de este proceso creativo al contemplar el trasiego diario de los marineros y sus formas de pasar el tiempo.
Sin embargo, el cante del lugar con mayor pátina de mito es la jabera, una modalidad de fandango abandolao parida en alguno de los barrios de la ciudad, probablemente el de la Trinidad, en los que se cantaban pregones de venta ambulante.
Todo ello puede contemplarse en otro santuario jondo de quilates: la Peña Juan Breva, un centro inaugurado en 1958 y reconvertido en museo flamenco en las últimas fechas. Allí se pueden oír también las mejores voces de la juventud cabal malagueña, pues son frecuentes las programaciones de bisoños artistas. Pero también es posible contemplar a figuras consagradas de la zona tan sólo con concertarlo.

La zona de la Axarquía y Vélez-Málaga


Antes de seguir avanzando tras las huellas de Antonio Chacón es necesario hacer escala en una zona que, a pesar de no recibir influencias creadoras por parte del maestro de Jerez, sí sirvió al genio para tomar ciertos matices. Se trata de la Axarquía, con su centro cantaor neurálgico en Vélez-Málaga. En primer lugar, son imprescindibles las visitas a las pandas de verdiales, un cante folclórico cuyo abandolamiento sirvió de inspiración a fandangos locales aflamencados. La voz siempre se supedita al baile en estos estilos, pero el antecedente está claramente a la vista. Sólo hay que acercarse a las localidades en las que se desarrolla esta variante para comprobarlo. Se prodigan estas pandas por la zona de la Almogía, la de los Montes de Málaga o la zona central de Comares, aunque los municipios en los que más ortodoxas son las verdiales son Venta Larga, Santa Catalina, Cupiana, Roalabota, Jotrán y Lamilla, Almendrales, Jarazmín o Tres Choperas. Pero en otros lugares se producen estilos muy peculiares dignos también de ser escuchados. Es el caso de los Lagares de Álora, los Llanos de Pizarra, Las Cruces, Los Pechos de Cártama, Campanillas, Casabermeja, Jaboneros, Olías y Santo Pítar, Gibralgalia, Coín, Cómpeta, Canillas del Aceituno y Barranco Huit.
Otro estilo que se da por la zona es el de la bandolá, cuya influencia se extiende hasta la sierra cordobesa y la provincia de Granada. En cambio, la zona costera se entrega por entero a otro cante de la familia: el jabegote, una pieza con letras marineras que se utiliza mucho actualmente como remate de las malagueñas.
Por cierto, la rondeña, que es otro legado abandolao de alto voltaje, no hay por qué oírla necesariamente en Ronda, pues aún no está demostrado que su nombre provenga del de la ciudad malagueña, ya que podría haberlo recibido de las antiguas cantinelas que se utilizaban para rondar a las muchachas.

La Vega de Granada


Después de su paso por Málaga, Antonio Chacón estuvo una temporada en Granada durante la que transformó la mayoría de los cantes del lugar. No en vano, él había sido jurado del Concurso de 1922 junto a Manuel Torre y Pastora Pavón, un certamen auspiciado por la intelectualidad de personajes como Manuel de Falla o Federico García Lorca. Las referencias de éste último al flamenco en su obra literaria son múltiples. A él se deben conceptos como "duende", "sonidos negros" o "cultura en la sangre". Así pues, la visita a la zona granadina podría comenzar, perfectamente, en los lugares relacionados con el poeta, como su localidad natal, Fuente Vaqueros. De esta forma podremos comprender qué ambiente respiró Lorca para adentrarse en el flamenco de una forma tan vehemente. También son básicos en esta visita los puntos en los que se desarrollan los cantes de labor, como Iznájar, Algarinejo o Montefrío, con distintas variantes del cante por trilleras.

Los barrios flamencos de Granada


Aunque la provincia tiene múltiples y buenas referencias, la mayor parte de la historia del flamenco en Granada se desarrolla en la capital. Allí destacan artistas como Juanillo el Gitano, Paco el del Gas, El Cotorrero, El Calabacino, El Cagachín, El Alfiler, El Tuerto de Graná, La Gazpacha, Camacho, La Niña Salinas, El Polinario, El Niño de la Mimbre, Faquillas, El Pellejero y, sobre todo, Frasquito Yerbagüena y Los Habichuela. Los barrios del Albaicín y el Sacromonte se convierten en epicentros de la jondura y en testigos de la creación de la soleá de Graná o del Niño Jun o de los tangos del Camino y del Cerro. Este ambiente es el que sirve de venero a don Antonio Chacón para crear los cantes por granaínas y medias, posteriormente repulgados por Manuel Vallejo o José Cepero, entre otros. Por eso hay que ir hasta las cuevas del Sacromonte a ver lo que allí se cuece para entender cuánta cantidad de agua bebió el jerezano de aquellas fuentes. Primero vio el folclore, con piezas tan milenarias como la roa y la zambra, que aún se siguen viendo diariamente a la caída de la noche en cualquiera de las citadas cavernas. Pero también es fundamental pararse en el Albaicín, bajar hasta la peña más antigua que existe, la de La Platería, y escuchar los recitales que allí se programan con bastante periodicidad. No está de sobra visitar la taberna de Jaime el Parrón, padre de Marina Heredia, en la que se reúnen muchos artistas de la capital, entre ellos el propio Enrique Morente y su hija Estrella Morente, Juan Carmona Habichuela, Pepe Habichuela o los Montoya y los Carbonell, además de la gran bailaora Mariquilla. Todo un florilegio de artistas cabales.

Enviado el Domingo, 15 de Enero del 2006 (5:38:58) por migue



 
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